Veinticuatro
El día de hoy empezó temprano, algo me decía que no iba venir un día fácil, será que soy pesimista o será que mi pesimismo es tan insoportablemente mas acertado, problemas de trabajo hicieron que cierta molestia que me acompaña hace unos días aumente.
El día de ayer fue un día duro, creo que el saber que no podría saber nada de ti hasta hoy (espero), me hacía eterna una angustia, mas cuando al llamarte (un par de veces) no encontré respuesta, pensaba en la posibilidad de que no te comunicaras conmigo nuevamente, dado que tomar distancia era algo decidido, espero que no pienses nunca que sería lo mejor.
Hace unos días cuando conversábamos, después de un silencio me pusiste "te amo...", yo te pregunté si te hacía daño, y aunque me respondiste con otra pregunta, la verdad creo que si y no se como dejar de hacértelo, me dijiste que estabas sufriendo, que eso era algo que iba a suceder.
Siempre me preguntas si estoy bien, si sonrío, siempre lo hago porque esa es mi respuesta a muchas cosas, cuando no entiendo algo, sonrío; cuando no presto atención a lo que me hablan, sonrío; cuando la embarro, sonrío; si me lo preguntaras hoy, te diría que no, no estoy bien y no tengo ninguna razón para estarlo, tengo un dolor en la garganta y otro en el corazón, hasta quiso aparecer un dolor de cabeza, dos de los tres dolores se pueden medicar, ¿el otro?, no, el otro no, el otro solo lo curas tu.
